Para terminar bien el año y como ya es tradicional, hicimos la posada de fin de año esta ves en la Residencia Miranda Peñaloza, como siempre todo divertido, la comida deliciosa, los regalos bien lindos, la platica relajada, el chal a todo lo que daba y demás; lo que empaño el reven? Qué algún chistoso, hijo de su rechingada madrecita, aventara piedras al medallón del carro de Edgar y Jess (como puede existir gente tan pinche enferma, que le divierta hacer este tipo de pendejadas) afortunadamente no paso a mayores, solo la pena de que en nuestra casa haya pasado este incidente. Al final creo que todos nos divertimos y cumplimos una ves más la promesa de reunirnos en una cenita informal con todos los grandes y más queridos amigos para celebrar una año más de seguir viéndonos cada ves que tenemos oportunidad, o alguno inventa algún pretexto.













2 comentarios:
Si, la gente enferma se divierte con cualquier estupidez. Yo como estoy bien enfermote siempre me divierto mucho con todos uds jejejejeje...No cierto, ya en serio, a darle ya a este 2009 donde tenemos que tejer igual o más historias que nos llenen de recuerdos gratos nuestra existencia...SALUD!!!
Salud, y ya vamos a brindar el número 31. Te quiero cabroncito
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